Una acera cortada desde marzo
La gota que colmó el vaso llegó el jueves 4 de junio, cuando operarios de la Fundación colocaron una valla metálica de casi catorce metros sobre la acera par de la calle Almirante Francisco Moreno. Esa valla estrecha el paso a menos de noventa centímetros en un tramo por el que cada mañana suben y bajan alumnos del colegio Maestro Ávila. Carmen Nieto, residente en el número 38 y una de las vecinas que convocó la protesta, explica que la situación se arrastra desde marzo, cuando arrancaron las obras de la sede.
«Primero fueron los camiones, luego el ruido del martillo a las siete y media, y ahora nos quitan la acera», cuenta Nieto, que lleva treinta y un años viviendo en el mismo portal. Añade que su marido, de 78 años, usa andador y que desde el lunes da un rodeo de unos cuatrocientos metros para llegar a la parada del autobús 8 en la avenida de los Cipreses. La Fundación alega que la valla protege a los viandantes de la caída de material desde un andamio instalado en el segundo piso, y que contó con la autorización municipal correspondiente. Los vecinos sostienen que nadie les avisó por escrito ni colocó un cartel informativo con teléfono de contacto.
Lo que pide la plataforma
La plataforma Salvemos Garrido se constituyó el mismo viernes por la tarde en el local social de la calle de las Cañas, con la asistencia de sesenta y ocho personas según su propia acta. Su primera petición es que la Fundación mueva la valla al interior de la parcela y deje libre la acera completa durante las obras. La segunda pasa por fijar un horario de trabajos ruidosos entre las 9:00 y las 13:00 y entre las 15:30 y las 18:30, sin martillos ni radiales fuera de esa franja.
Francisco Jiménez, portavoz vecinal y encargado de recoger las firmas, asegura que ya han reunido 412 apoyos en papel y otros 190 a través de la página de la plataforma. «No estamos en contra de que arreglen el edificio, estamos en contra de que lo hagan a nuestra costa», dice Jiménez, que regenta un taller de bicicletas en el Paseo de Castilla 64 y conoce bien el tránsito del barrio a primera hora. La plataforma ha solicitado por registro de entrada una reunión con la concejalía de Urbanismo y otra con la Fundación, y hasta ayer solo había obtenido respuesta de la primera, que les cita para el 16 de junio a las 11:30.
La Fundación responde por escrito
La Fundación Cardenal Peralta envió ayer por la tarde un comunicado de cinco párrafos a los medios locales. En él reconoce que la valla «genera molestias temporales» y anuncia que revisará la colocación con la empresa constructora antes del viernes 12. El texto no menciona ninguna compensación económica ni se compromete a retirar el andamio antes de septiembre.
Sergio Sánchez, responsable de atención al público de la Fundación, atendió a este diario por teléfono y precisó que la obra tiene un presupuesto de 1,4 millones de euros y un plazo de ejecución de catorce meses. «Entendemos el enfado, pero el edificio llevaba doce años cerrado y hay humedades en el forjado», señaló Sánchez. Preguntado por la ausencia de cartel informativo, respondió que se colocaría uno nuevo antes del miércoles con un número de teléfono directo. Los vecinos recibieron el anuncio con escepticismo, porque el anterior cartel, según ellos, estuvo tres semanas arrancado por una esquina.
Un barrio con memoria de obras
No es la primera vez que Garrido se organiza. En octubre de 2019, los residentes de la calle de las Cañas lograron que el Ayuntamiento rehiciera un tramo de acera levantado durante la instalación de fibra óptica, después de tres meses de reclamaciones y una recogida de 250 firmas. Dos años antes, la asociación de vecinos del barrio consiguió que se instalara un paso de peatones con semáforo frente al centro de salud, en la confluencia con la avenida de los Cipreses.
Lucía Hernández, que gestiona las citas en el mismo taller del Paseo de Castilla y vive en Garrido desde 2004, resume el malestar con una frase: «Aquí todo llega tarde menos las obras». La plataforma ha anunciado una concentración para el sábado 13 a las 12:00 en la plaza de la Fuente, frente al mercado, y advierte de que si la valla sigue en la acera el lunes 15 volverán a cortar el acceso rodado. La Fundación, por su parte, mantiene la cita del 16 con Urbanismo y no ha confirmado si acudirá a la concentración.