El antiguo taller de la calle Brocense cambia de manos y el barrio mira con atención

La nave industrial situada en el número 18 de la calle Brocense, en el barrio de Prosperidad, cerró sus puertas el pasado 14 de agosto tras casi cuatro décadas dedicada a la carpintería metálica. Una empresa de logística frigorífica ha adquirido el inmueble y prevé iniciar obras de acondicionamiento en septiembre.

Un cierre que se venía anunciando desde primavera

El cartel de "Se vende" llevaba colgado desde el 3 de marzo en la fachada de ladrillo visto de la calle Brocense 18. Los hermanos Ricardo y Ana Belén Terrón, que heredaron el negocio de su padre en 2009, confirmaron ayer que la operación se cerró el 12 de agosto ante notario en la notaría de la plaza de los Bandos. La nave, de 1.240 metros cuadrados construidos sobre una parcela de 890, pasa a manos de una sociedad vinculada al sector de la logística frigorífica.

Ricardo Terrón, de 61 años, explicó que la decisión no fue repentina: "Llevábamos tres años sin cubrir gastos y el último ejercicio cerramos con una caída de pedidos del 38 por ciento". Su hermana Ana Belén, de 57, añadió que el mantenimiento del edificio requería una inversión que ninguno de los dos podía asumir.

Un cierre que se venía anunciando desde primavera

Qué cambia para los vecinos de Prosperidad

La parcela limita al norte con el patio del colegio público Filiberto Villalobos y al sur con una hilera de casas unifamiliares de los años sesenta. Los residentes de la calle Brocense y de la cercana travesía de los Naranjos llevan semanas preguntando por el futuro del solar. La nueva propiedad ha solicitado licencia de obra menor para reformar la cubierta y sustituir la puerta de carga por un muelle de nivel.

María Luisa Cordero, presidenta de la asociación de vecinos La Prosperidad, se reunió el 19 de agosto con técnicos municipales. "Nos han dicho que el uso previsto es almacenamiento en frío y distribución, no venta al público", señaló Cordero. Eso implica tránsito de camiones de reparto en horario diurno, algo que preocupa a los padres que recogen a los niños del colegio a las 14:00. La entrada de vehículos pesados se haría por la calle Brocense, una vía de un solo carril con acera estrecha.

El contexto de una zona en transformación

No es el primer cambio de uso en el entorno. El antiguo economato de la calle Prior, a dos manzanas, se convirtió en 2022 en un centro de día para mayores. La nave de la calle Brocense forma parte del pequeño polígono difuso que quedó atrapado entre el crecimiento residencial de Prosperidad y el bulevar de la avenida de los Cipreses. Tres talleres más de la misma manzana han cerrado desde 2018: uno de cerrajería, otro de chapa y pintura y una imprenta.

El Ayuntamiento de Salamanca tramita la licencia ambiental para la actividad frigorífica. Fuentes municipales confirmaron que el expediente está en fase de alegaciones hasta el 5 de septiembre. La asociación de vecinos ha registrado un escrito con once puntos, entre ellos la limitación de horarios de carga y descarga y la instalación de pantallas acústicas en el muelle.

Lo que dicen los que se van

Manuel Domínguez, de 44 años, trabajó catorce años en la carpintería metálica de los Terrón. Ahora busca empleo en el sector del mantenimiento industrial. "Aprendí el oficio aquí y me da pena, pero entiendo que la industria ligera ya no aguanta estos precios de suelo", comentó Domínguez. Su antiguo compañero Francisco Jiménez, de 52, ha encontrado trabajo en un taller de la carretera de Aldealengua.

Próximos pasos y plazos

La compraventa incluye la obligación de mantener la fachada original del inmueble, protegida en el catálogo municipal de edificaciones industriales de interés. La empresa compradora ha presentado un proyecto que conserva la estructura de cerchas metálicas y sustituye la cubierta de fibrocemento. Las obras podrían empezar después de la aprobación definitiva de la licencia ambiental, previsiblemente en octubre.

Los vecinos han solicitado una reunión con la concejalía de Urbanismo para mediados de septiembre. Si no hay cambios en el calendario municipal, la actividad logística arrancaría a comienzos de 2027. Para entonces, la calle Brocense habrá dejado de oler a aceite de taller y a serrín de hierro.